El cuidado de tus ojos.
Los ojos son los protagonistas de tu rostro y tu mirada está íntimamente ligada a los cuidados que le ofrezcas a su contorno.
La piel de ese área del rostro es la más delgada y sensible del cuerpo. Casi no contiene glándulas sebáceas y debido a su fragilidad, al movimiento permanente por el parpadeo y a los maquillajes a los que está expuesta, es la zona donde primero aparecen las líneas de la expresión y donde más se nota el cansancio, la falta de sueño y el estrés.
Consejos útiles para que tu mirada no pierda el brillo:
- Demaquillarse a diario. Usá toallitas suaves y productos hipoalergénicos que no dañen la piel.
- Aplicar cremas específicas: con la piel limpia, poné una cantidad equivalente a un granito de arroz y extendela en forma de golpecitos con la yema de los dedos por toda la zona.
- Hacé compresas de algodón embebido en té verde helado para desinflamar.
- Antes de maquillarte, colocá una crema para párpados en forma ascendente con movimientos de tecleo para favorecer el drenaje linfático.
- Aplicá el corrector de ojeras con esponja de tono neutro y cubrí el párpado inferior y el superior.
- Hacete pequeños toques con hielo envuelto en papel para fijar el make up y así descongestionar la zona.
- Y por supuesto, tratá de dormir 8 horas como mínimo y bebé por lo menos dos litros de agua por día.

