Los cuidados de la piel en la nieve
La altura, el aire fresco y el sol intenso de la alta montaña pueden provocar efectos negativos en la piel.
Sólo hay que tener en cuenta los cuidados básicos para disfrutar la nieve sin riesgos. El reflejo de los rayos ultravioletas aumenta en la nieve, por eso hay que prevenir quemaduras y tener siempre a mano un buen protector solar.
La elección del factor de protección adecuado es la clave para disfrutar el deporte de montaña sin problemas. Además, conviene invertir en un buen producto ya que en el verano amortizarás el gasto. Los expertos recomiendan optar por un factor de protección superior a 15 o 20, de acuerdo al grado de sensibilidad de la piel. Y no olvidar uno específico para labios. El frío reseca mucho la piel y las bajas temperaturas favorecen la aparición de quemaduras, por eso la piel se torna más sensible a las agresiones solares.
Los ojos también requieren cuidados especiales. Sobre todo si aparecen síntomas de lagrimeo o enrojecimiento. Lentes de sol con filtros para radiaciones ultravioletas resultan indispensables para armar un kit completo antes de llegar a la nieve. En este sentido, los esquiadores eligen anteojos con protecciones laterales que evitan la entrada del frío y el viento.
A disfrutar!
Si protegiste tu rostro correctamente (labios, ojos, piel), entonces despreocupate y disfrutá del aire puro de la montaña, ya que practicar deportes en altura también tiene beneficios:
- se incrementa el número de glóbulos rojos y blancos
- se produce un refuerzo de las defensas
- el organismo se oxigena, ideal para quienes sufren enfermedades respiratorias.
- si practicás esquí o snowboard incrementarás la resistencia física, fortalecerás glúteos, cuádriceps y gemelos. También reducirás niveles de estrés, ya que el esquí requiere gran desgaste físico.

