Todo el año
Helado, té, mayonesa y sopa son algunos de los alimentos que se consumen en las cuatro estaciones y admiten variedades frío/calor o bien, dejan de tener un rol protagónico para pasar a ubicarse como un excelente acompañante.
Todo el año
Café con helado en invierno, sopas frías y coloridas en verano, mayonesas para salsas en invierno y té helado cuando el calor no da tregua. Son los alimentos desestacionalizados, que llegaron para quedarse.
Cada vez son más las opciones creativas para aprovechar ciertos productos durante todo el año. En la cocina gourmet no sólo las frutas y verduras de estación son las vedettes. Ahora surgen trucos y variantes para disfrutar en verano ciertos alimentos típicos del invierno, y viceversa. La mayonesa, por ejemplo, dejó de ser un clásico de los sandwiches y viandas veraniegas. Para dorar pollos, aderezar carnes al horno o cocinar las brusquetas más deliciosas resulta ideal. Los fondos de cocción, mezclados con una cucharada de mayonesa y hierbas frescas son otra opción para realzar el sabor de las comidas.
El té es otro gran protagonista del invierno, aunque en verano suma cada vez más fanáticos. Frío, con rodajas de lima y hojitas de menta se transforma en un trago de lo más glamoroso. Y el café vienés, que ya es un clásico, permite disfrutar del helado durante todo el año. Finalmente, la sopa va ganando su público en verano: de tomate, de remolacha o vegetales, bien fría y con un hilito de crema. La cuchara y el plato hondo, siempre a mano. Animate a vencer las estructuras!


