Nuestro enfoque
En 2012 hemos seguido haciendo progresos en la reducción del CO2 incrementando los ahorros obtenidos en comparación con las cifras de partida de 2008, que en estos momentos equivalen a reducir en 200 000 el número de vehículos en circulación. También hemos realizado progresos al incrementar el consumo de electricidad procedente de fuentes renovables en nuestras fábricas. Como resultado, todas nuestras fábricas de EE. UU. adquieren electricidad procedente de fuentes renovables certificadas. Lo mismo ocurre en las instalaciones de Europa y Canadá.
Sin embargo, en algunos casos, el costo de la energía renovable es muy elevado en comparación con el de la electricidad obtenida mediante combustibles no renovables. Por ello, seguimos evaluando el uso de tecnologías renovables rentables y escalables que ayuden a lograr nuestro objetivo global.
Nuestras nuevas fábricas están diseñadas en base al concepto de la sustentabilidad. Además del diseño eco-eficiente de los procesos de producción, estamos utilizando sistemas de certificación como, por ejemplo, los métodos de evaluación medioambiental y de clasificación de edificios LEED y BREEAM. Las siete nuevas fábricas que se abrirán en 2013 contarán con una clasificación LEED de plata o incluso superior.
Reducción de los gases de efecto invernadero mediante el uso de biomasa
En 2012, encargamos una nueva caldera de biomasa para nuestras instalaciones de Pouso Alegre de Brasil, donde se fabrican los productos AdeS y Knorr. Esta caldera utiliza madera reciclada en lugar de aceite, con lo que permitirá reducir las emisiones en aproximadamente un 80 %.
En estos momentos, utilizamos bioenergía en 30 de las 252 fábricas, lo que representa un 7 % de la electricidad que consumimos. Esto permite reducir las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles en más de 150 000 toneladas de CO2. En un futuro, se instalarán calderas adicionales en fábricas de Latinoamérica, África y Asia.
Ahorro de costos de más de 300 millones de euros
Desde 2008, nuestro programa de fabricación eco-eficiente se ha valido de numerosas inversiones rentables destinadas a reducir nuestro consumo de electricidad y de agua, así como la generación de residuos. Estas iniciativas abarcan desde animar a los consumidores a llevar a cabo pequeñas acciones que marcan la diferencia en conjunto (como por ejemplo, apagar las luces), hasta grandes inversiones como la adquisición de calderas de biomasa. Esto nos ha permitido reducir nuestra huella medioambiental y ahorrar unos costos acumulados en la cadena de suministro de más de 300 millones de euros:
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Agua: 17 millones de euros
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Electricidad: 99 millones de euros
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Desecho de residuos: 10 millones de euros
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Materiales: 186 millones de euros